El golf es un deporte que no tiene un peso tan grande en el mundo como el fútbol o el baloncesto, pero sin lugar a dudas es algo que hay que probar una vez en la vida. Es una forma diferente de entretenerse con amigos o en familia, ya sea jugando en un campo de 18 hoyos o decidiendo poner en práctica tu destreza en divertidos hoyos de minigolf.

Pero si eso no te ha parecido suficiente, hay formas diferentes de probarlo. Por ejemplo, te has decidido por realizar un crucero para las vacaciones y necesitas algo con lo que poder entretenerte durante el viaje. Pues uno de esos entretenimientos podría ser jugar al golf en alta mar.

Muchos barcos, como los Norwegian, cuentan con auténticas pistas de golf, con  unos pocos hoyos o varios hoyos en un campo de minigolf. Así como otros muchos ofrecen la oportunidad de realizar lanzamientos desde la cubierta del barco al mar a hoyos situados en pequeñas islas por las que pasará. Otra de las opciones es practicar el lanzamiento tirando la pelota hacía el agua, como si fuera una pista de entrenamiento de golf, pero sin el agobio de tener que compartirlo con otros jugadores.

Mientras te estás preparando para el lanzamiento la suave brisa del mar te acaricia el rostro y llena tus pulmones con aire puro. En algunos viajes incluso se puede competir en pequeños torneos con otros viajeros, en solitario o en familia. Y si no los hay, siempre puedes organizarlo tú para que los demás viajeros que están en el crucero se apunten a unos cuantos hoyos y disfrutar todos juntos de este deporte.

Uno no puede decir que ha disfrutado el golf si nunca lo ha probado en alta mar, porque es una forma diferente de practicar este deporte, en donde uno puede relajarse mientras mejora su lanzamiento.

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