La ex-nadadora de sincronizada que decidió despedirse de éste a nivel profesional no hace más de un mes, ha decidido emprender una nueva temporada como entrenadora. Cabello no abandona la sincronizada, sólo da un salto en su carrera y cambio en el que pasará a ser entrenadora de la federación catalana de natación sincronizada. Puesto en el que podrá enseñar todo lo aprendido gracias a su extensa experiencia.

Será la encargada de guiar a la nueva generación de la natación sincronizada, enseñándoles y mejorando lo perdido en los últimos años para volver al más alto nivel y poder estar en lo más alto de la sincro, algo que ya conoce Cabello.

La ahora entrenadora recibió este lunes un homenaje entre amigos, compañeros y familiares en el Consejo Superior de Deportes, por su larga y espléndida carrera en la natación sincronizada. Es sin lugar a dudas una figura simbólica de la sincronizada española y eso queda reflejado en su palmarés. En su haber tiene dos medallas olímpicas (plata en Pekín 2008 y bronce en Londres 2012) y seis mundiales (un oro, tres platas y dos bronces).

Cabello destaca que para ella lo importante de estos años son la gente y los momentos vividos. “Soñé, luché y desee ir a unos Juegos y lo logré”, declaraba la ex-nadadora.

Toda una vida en las piscinas

Alba Cabello comenzó en la natación sincronizada hace 25 años, y desde entonces reconoce que este deporte ha cambiado mucho y gracias a los éxitos cosechados se ha dado a conocer entre el público. “No sé si la sincro ha sido reconocida o no, pero sí ha sabido hacerse reconocer, que es diferente”.

Sus inicios tuvieron lugar en el club AD Sincro Retiro de Madrid, y llegado un momento para poder seguir creciendo en este deporte tuvo que desplazarse a Barcelona. Reconoce que no lo habría podido hacer de no ser por el apoyo de su familia y la federación.

Conocida como la ‘saltimbanqui’ del equipo nacional en el que ha estado 11 años, quiere que esta nueva etapa como entrenadora sirva para poder entregar a las siguientes generaciones todo lo aprendido. “Sencillo porque sigo rodeada de sincro, sigo entrenando a diario, aunque no sea en la piscina, y sigo llevando un equipo, que es lo que más me gusta. Pero es difícil porque han sido muchos años, es una devoción más que un trabajo”, explica Cabello sobre como afronta este este cambio en su carrera profesional.

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